La Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Colombia le negó definitivamente al expresidente Álvaro Uribe (2002-2010) ser parte civil en el proceso que se sigue contra la exsenadora Piedad Córdoba, por presuntos nexos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), informó el alto tribunal.
La Sala Penal de la CSJ rechazó así el último recurso interpuesto por Uribe, semanas después de desautorizar la expedición de copias del expediente, solicitadas por los abogados del exmandatario.
El pasado 16 de junio, Uribe, acompañado de sus apoderados, radicó ante la CSJ varios documentos con los que pretendía sustentar su supuesta condición de víctima de la llamada “farcpolítica”, como se denominan los vínculos entre políticos y la guerrilla de las FARC.
Ese día, uno de sus abogados, Jaime Lombana, explicó que buscaba “conocer el expediente y las diligencias, y vislumbrar qué información se encuentra derivada de los correos al señor Mono Jojoy (alias del fallecido Víctor Julio Suárez Rojas, jefe militar de las FARC), y si existía relación entre este señor y la señora Córdoba”.
Asimismo, pretendía saber si de la información de los correos cruzados entre el guerrillero y la exparlamentaria “se deriva algún perjuicio al Estado colombiano y al ciudadano Álvaro Uribe”.
Córdoba, que fue mediadora con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para la liberación de un docena de secuestrados, fue inhabilitada como senadora en septiembre del año pasado por la Procuraduría General, tras considerar que había pruebas de nexos con esa guerrilla.
El exmandatario argumenta que Córdoba, en varios foros celebrados en el exterior, exhortó tiempo atrás a la comunidad internacional a desconocer al Gobierno colombiano cuando él era presidente.