Un general de las tropas estadounidenses en Irak añadió el embarazo a la lista de motivos por los que un soldado podría enfrentarse a la corte marcial.
Anthony Cucolo, a cargo de los militares de Estados Unidos en el norte del país árabe —en la división que comprende las ciudades de Kirkuk, Tikrit y Mosul—, le dijo a la BBC que esta medida es necesaria para evitar que se marchen del frente sus soldados más valiosos, ya que es habitual que las mujeres que quedan embarazadas vuelvan a sus casas.
"Lo tengo muy claro. Tengo una misión que completar y un número limitado de soldados, y necesito a cada uno de ellos. Así que voy a tomar todas las medidas que sean necesarias para que todos estén fuertes, en forma y conmigo durante los 12 meses que estaremos en la zona de combate", advirtió el militar.
Para hombres y mujeres.
Esta nueva política afecta tanto a las futuras madres como a los padres, independientemente de si están casados o no.
"Mi mensaje a las mujeres es que se lo piensen bien antes de hacer cualquier cosa, ya que las necesito", dijo Cucolo. "Y para los hombres... bueno, si sacan de la lucha a una de mis soldados también habrá consecuencias para ustedes", afirmó.
La orden de Anthony Cucolo también incluye castigos a los militares que participen en actos criminales, como la venta de armas o el consumo de drogas.
Los generales a cargo de una división tienen la autoridad de imponer este tipo de restricciones a su personal, aseguró un portavoz del ejército.
Sin embargo, el vocero aclaró que castigar con la ley marcial a las soldados por quedarse embarazadas (o a sus parejas) no es una política generalizada entre los mandos estadounidenses.
Ejército británico.
De acuerdo con las reglas del Ejército británico, las mujeres embarazadas no pueden estar en los campos de batalla y aunque las relaciones sexuales están estrictamente prohibidas, fueron 10 los embarazos declarados, el 24 de noviembre, sólo en siete meses.
El número de mujeres en el Ejército al lado de los hombres es una novedad y sólo combatieron en Irak y Afganistán.
Esta situación no se vivió en otras guerras, como la de Malvinas o la de Corea del Norte y del Sur.