Una corte iraní ordenó a un hombre entregarle a su mujer las 124,000 rosas que le había prometido en concepto de dote, luego de que ésta entablara una querella.
La mujer, llamada Hengameh, exigió la entrega de la dote porque "el tacaño" de su marido no era capaz siquiera de invitarla a una taza de café.
El tribunal confiscó el departamento del hombre hasta que haga entrega de las flores.
Bajo la ley iraní, una mujer puede reclamar su dote en cualquier momento después de la boda o cuando se divorcia.
Éste es un requisito necesario que otorga validez al contrato matrimonial.
La mujer decidió tomar esta medida después de 10 años de vida conyugal para "castigar a un marido muy tacaño".
"Poco tiempo después del casamiento, me di cuenta de que Shanin era un amarrete", afirmó la mujer. "Incluso se negaba a pagar por mi café cuando íbamos a un restaurante".
El acusado le explicó a la corte que sólo podía darle a su mujer unas cinco rosas por día y se quejó de que sus "amigos millonarios son quienes le ponen estas ideas en la cabeza".
Corte se mantiene firme hasta que este cumpla.