La Corte Suprema de Justicia chilena confirmó ayer el sobreseimiento del ex dictador, Augusto Pinochet Ugarte en un proceso por crímenes cometidos durante su gobierno, entre 1973 y 1990. Por cuatro votos contra uno, el máximo tribunal ratificó así una sentencia dictada en agosto del 2001 por la Corte de Apelaciones de Santiago, que libró a Pinochet de la causa en su contra por presentar un estado de "demencia".
"La Corte Suprema, procediendo de oficio, decidió que no se continúe el proceso contra el general Pinochet y, consecuentemente, dicta sobreseimiento definitivo a su favor", dijo a periodistas el secretario del tribunal, Carlos Meneses.
Los abogados acusadores habían solicitado al máximo tribunal reabrir un juicio contra el general retirado aduciendo "vicios de forma" en la redacción del dictamen anterior. Pero la Corte Suprema no acogió sus argumentos.
Por su parte, el ex dictador chileno reaccionó con cierta incredulidad, luego que la Corte Suprema lo liberó definitivamente, informó el general Guillermo Garín, uno de sus colaboradores más directos. "Hay que esperar", dijo el general Pinochet, cuando Garín le comunicó el veredicto de los cinco jueces del tribunal, que por cuatro votos contra uno ratificaron el sobreseimiento que hace un año dictó la Corte Suprema. "El piensa que hay que esperar el informe oficial de la Corte y la opinión de sus abogados", señaló Garín, al explicar la falta de entusiasmo con que Pinochet recibió la noticia.
El cuarto punto que señala Valencia es la necesidad de elaborar una estrategia nacional integrada para el sector. "Una estrategia que, por ejemplo, ayude a modernizar Aduanas y Cuarentena; que planifique el desarrollo de la infraestructura necesaria y que promueva la inversión privada en donde más se necesita", acotó. Actualmente el sector está formado por empresas públicas y privadas que proveen una cadena de servicios, llevando pasajeros y carga de un punto a otro.