El gobierno estadounidense puede permitir el tránsito de decenas de miles de camiones mexicanos en las carreteras de su país sin tener que realizar un extenso estudio sobre los efectos ambientales, según sentenció ayer la Corte Suprema de EU.
El tribunal votó unánimemente en contra de una sentencia anterior de una corte de apelaciones según la cual el Departamento de Transporte de Estados Unidos debía estudiar el impacto de los camiones en la calidad del aire.
Grupos ambientalistas, laborales, de consumidores y camioneros de EU presentaron demandas ante la posible apertura de la frontera.
Según estos grupos, el Departamento de Transporte de EU había subestimado el impacto que los antiguos camiones mexicanos -que operan con diesel- tendrían en la calidad del aire en los estados fronterizos.