El nuevo presidente de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, afirmó que su predecesor, Laurent Gbagbo, depuesto por la fuerza tras resistirse a reconocer su derrota en las urnas, debe ser juzgado en su país, pero también por la Corte Penal Internacional (CPI).
En una entrevista a la cadena de televisión “France 24”, Ouattara aseguró que Gbagbo tendrá que responder ante la justicia marfileña y pidió también “que sea juzgado por la Corte Penal Internacional” porque algunos delitos son de su competencia.
Precisó que acusaciones como las de corrupción y “confiscación del poder tras los resultados de la elección” pueden dirimirse en los tribunales de Costa de Marfil, pero hay “crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad, crímenes de sangre” que deben ser resueltos en la Corte Penal Internacional”.