El Instituto Costarricense de Pesca (Incopesca) anunció hoy que en las próximas semanas "se iniciará el plan de seguimiento satelital de la flota pesquera nacional" con el fin de reforzar los controles y detectar con más facilidad las embarcaciones que colaboran con el tráfico de drogas.
Luis Dobles, presidente ejecutivo del Incopesca, explicó en un comunicado que esto se hará "mediante el uso de herramientas tecnológicas que faciliten la ubicación de cada una de las embarcaciones de bandera costarricense, de manera que se pueda conocer su posición en cada momento".
"Este seguimiento satelital nos permitiría apoyar aún más las labores de las autoridades competentes, ya que se les podría brindar información sobre la ubicación de los barcos en tiempo real", afirmó el funcionario.
Los primeros que deberán contar con los dispositivos de rastreo serán los barcos atuneros de bandera extranjera que pescan en aguas costarricenses.
Luego, el plan se implementará por grupos en las embarcaciones locales de acuerdo al tamaño, iniciando con aquellos navíos con 20 o más metros de eslora.
"Queremos dejar claro que todas estas acciones que estamos tomando también mejorarán nuestra posición a nivel internacional, porque estamos dando un paso adelante en cuanto a los requerimientos de los mercados externos, que exigen ahora procesos de rastreo para conocer el origen preciso de las capturas", subrayó Dobles.
El Incopesca destacó que los pescadores costarricenses, que han sido blanco de las críticas en las últimas semanas, están dispuestos a desarrollar acciones concretas para minimizar el impacto del narcotráfico y otras actividades ilícitas en su sector.
Además de la exigencia de un dispositivo de rastreo, las autoridades acordaron realizar en el corto plazo reformas al reglamento, según el cual los pescadores reciben combustible libre de impuestos, para evitar que la gasolina subsidiada sea aprovechada por los narcotraficantes.
El tema de la relación del narcotráfico con el sector pesquero costarricense ha estado en la palestra desde que el mes pasado se detectaron en México 893 kilos de cocaína ocultos en tiburones congelados, que habían sido exportados desde el país centroamericano.
En una entrevista que publica hoy el diario La Nación, Paul Knierim, agregado en Costa Rica de la agencia antinarcóticos de Estados Unidos (DEA), reconoció que el trasiego de droga por Centroamérica ha venido en claro aumento en los últimos años.
Knierim detalló que en el 2008 se movilizaron unas 1.150 toneladas de droga desde Suramérica hacia México, y que el 67% de esos envíos pasó por Centroamérica, la mayor parte por vía marítima.