El Gobierno de Costa Rica anunció ayer que no extenderá más visas de tránsito a cubanos, debido a la negativa de la región de buscar una solución a la crisis que ha generado la llegada de miles de isleños al país en su camino hacia EE.UU.
"No podemos seguir recibiendo inmigrantes indefinidamente, tenemos que suspender de inmediato la lista. Por favor no lleguen a Costa Rica, no queremos deportarlos, no vengan porque no pueden pasar", expresó de manera enérgica el mandatario, Luis Guillermo Solís.
Los 5,989 cubanos que ya recibieron esas visas no serán afectados por la medida, mientras que otros 2,053 que se encuentran en la frontera con Panamá serán los últimos que ingresarán a Costa Rica de forma legal, dijo la directora de Migración y Extranjería, Kattia Rodríguez.
La crisis migratoria en Costa Rica comenzó el pasado 15 de noviembre cuando el Gobierno de Nicaragua decidió cerrar la frontera a los cubanos y repelió con la policía y el Ejército a unos 800 que intentaron avanzar de manera ilegal.
La medida costarricense fue tomada luego de que el Solís se retirara el viernes de la Cumbre del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).