Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado un plástico autodegradable y germicida, capaz de eliminar cualquier organismo dañino para la salud humana y que se degrada completamente tras cumplir con su vida útil, informó el CSIC.
El equipo que ha desarrollado el procedimiento experimental para la obtención de este material, lo ha aplicado para el envasado de alimentos, pero contempla su uso en materiales biomédicos como jeringas, catéteres, sondas, y en el desarrollo de bio-sensores.
El material "es económicamente viable" y su "uso se puede generalizar en la industria de plásticos", ha señalado en el comunicado el director de la investigación, Marcos Fernández.
Las propiedades autodegradables y germicidas del material se han conseguido utilizando un foto-catalizador basado en óxido de titanio modificado, que se incorpora directamente en el fundido del componente plástico.
Este óxido no necesita ser liberado al medio -al contrario de la mayoría de los germicidas actuales- por lo que no libera productos indeseados .