Entre 50.000 y 60.000 menores son explotados con fines sexuales en el Sudeste Asiático en un negocio que, cuando está ligado al turismo, mueve miles de millones de dólares, denunció el director del colectivo pro derechos humanos "Tierra de Hombres", Frans van Dijk.
"Es un crimen que asusta a casi todos los países y que ha crecido hasta convertirse en un negocio internacional que mueve miles de millones de dólares", afirmó Van Dijk en el marco de una conferencia internacional sobre este tipo de delito que se celebra en la isla de Bali, el principal destino turístico de Indonesia.
El responsable de "Tierra de Hombres", una organización no gubernamental radicada en Ginebra, expresó que algunos Gobiernos de la región habían dados pasos "esperanzadores y positivos" para acabar con esta lacra social.
Por su parte, el presidente de la Coalición Indonesia contra la Explotación de Menores, Irwanto, criticó el aumento de casos en Bali y dijo que la zona empieza a parecer un paraíso para las mafias que trafican con menores.
Irwanto, que como muchos indonesios cuenta sólo con un nombre, argumentó que la pobreza es una de las principales razones que lleva a los menores a las redes de la prostitución.
Varios australianos han sido detenidos, juzgados y condenados por delitos de pederastia en Indonesia en los últimos años.
La última sentencia se pronunció a finales de febrero y el juez impuso ocho años de prisión a un australiano que mantuvo relaciones sexuales con cinco menores en Bali.
Indonesia anunció ese mes la extradición de dos australianos acusados de pederastia, entre ellos un sacerdote católico sospechoso de haber abusado de seis niños en su país entre 1977 y 1994, en virtud de un tratado firmado con Australia en 1992.
Un informe de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) señala que, cada año, alrededor de un millón de niños son vendidos con fines sexuales. El problema se acentúa en los países en vías de desarrollo.
La lista de causas más comunes no sorprende: pobreza, discriminación por género, guerras, narcotráfico.
El documento llama la atención sobre la creciente vulnerabilidad de aquellos que se ven obligados a dejar su hogar por conflictos y luego deben aceptar las demandas sexuales de guardias fronterizos o personal militar.
UNICEF afirma que la explotación sexual de niños, un negocio de miles de millones de dólares, sólo puede ser combatida con una política de tolerancia cero, endureciendo las penas contra los abusadores.
Algunos Gobiernos han estado trabajando en el endurecimiento de las leyes contra la prostitución y la pornografía infantil y el tráfico de menores.
Sin embargo, UNICEF, afirma que el tráfico de menores con fines sexuales es un negocio en crecimiento, que genera millones de dólares y que se encuentra en crecimiento constante.