Los parientes de tres niños asesinados en Estados Unidos no creen la teoría de los fiscales de ese país de que los homicidas fueron un tío y un primo, y sospechan que el crimen fue motivado por racismo.
Además, el domingo afirmaron que les preocupa el daño psicológico a una niña de 2 años que sobrevivió al ataque efectuado con un cuchillo de carnicero en el apartamento de sus padres, en el que murieron su hermano Alexis Quesada, de 10 años, y dos primos.
Venancio Espejo, tío de Alexis, señaló que la madre del niño le dijo en una llamada telefónica desde Baltimore, Maryland donde ocurrió el delito el jueves que no cree que lo haya cometido el sospechoso Policarpio Espinoza, a pesar de que la policía dijo tener evidencia que lo vincula con los homicidios.
"Ella no cree que lo hayan hecho. No piensa que sean culpables"", dijo Espejo, relatando una llamada telefónica con su hermana María Andrea Espejo.