El presidente electo Evo Morales señaló que debe aplicarse un "drástico castigo" a los civiles y militares que autorizaron la salida irregular de un lote de misiles hacia Estados Unidos, donde fueron desactivados.
Morales habló después de que el presidente Eduardo Rodríguez destituyera al comandante del ejército, general Marcelo Antezana.
Según el militar despedido, la embajada de EU estaba preocupada por el peligro que podría representar un gobierno de izquierda que estuviera en posesión de misiles de fabricación china.
El presidente Rodríguez admitió que 28 proyectiles de fabricación china y de tipo tierra-aire "salieron de Bolivia de manera irregular".
"Desarmar a las fuerzas armadas es un delito", recalcó Morales sin hacer mención a la misión estadounidense.