El presidente boliviano, Carlos Mesa, reanudó ayer consultas políticas para completar su gabinete, recompuesto el pasado jueves, tras la baja de su flamante ministra de Salud, a quien una huelga sindical obligó a renunciar.
Teresa Paz, renunció 24 horas después de posesionarse como ministra, denunciando una "infame campaña" desatada en su contra. "Pretenden usarme como un pretexto para lograr objetivos desestabilizadores a su gobierno", sostuvo en la carta de dimisión que dirigió a Mesa.