La líder del ultraderechista Frente Nacional (FN), Marine Le Pen, pidió la disolución de la Asamblea Nacional de Francia para “darles la palabra a los franceses” y se consideró preparada para gobernar el país al opinar que el ascenso del “movimiento patriótico”, según los sondeos, es irreversible.
Marine Le Pen mantuvo el habitual tono crítico e irónico de sus discursos en la clausura de la universidad de verano de las juventudes del Frente Nacional y arremetió contra la política del presidente francés, François Hollande.