La crisis financiera internacional, que ha provocado "una caída de los ingresos tributarios sin precedentes", ha obligado al Gobierno de Guatemala a reordenar y ajustar su presupuesto de gastos e inversiones para este año.
El ministro guatemalteco de Finanzas (Hacienda), Juan Alberto Fuentes Kingth, dijo hoy a la prensa que "para evitar que se cumplan los peores pronósticos (macroeconómicos) se deben impulsar acciones coordinadas entre todos los sectores".
Según las proyecciones del Gobierno, los ingresos fiscales para financiar el presupuesto de gastos de este año se reducirán entre 3.500 y 4.000 millones de quetzales (entre 437,5 y 500 millones de dólares).
El presupuesto de gastos del Estado para 2009, aprobado en noviembre pasado por el Parlamento, es de 49.723 millones de quetzales (unos 6.215 millones de dólares), suma que representa el 15,1 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) del país.
La "caída de los ingresos fiscales sin precedentes", precisó el ministro, ha obligado a las autoridades a "readecuar" unos 1.495 millones de quetzales (cerca de 186,8 millones de dólares) de los presupuestos asignados, entre otras, a las carteras del Interior, Salud, Comunicaciones, Agricultura, Comunicación Social y Cultura.
De acuerdo con Fuentes Kingth, los débitos en los ministerios de Salud e Interior, los que más fondos captaron en el presupuesto global de este año, "no implicarán una disminución con respecto a lo asignado (en el presupuestos) del año pasado".
Según el ministro, las acciones de ajuste presupuestario se acompañarán de un "fondo de reserva" que se creará con recursos que sean congelados o reasignados, así como medidas de austeridad en el gasto de todas las dependencias del Gobierno.
Para paliar los efectos de la crisis, en la reordenación de su presupuesto, el Gobierno da prioridad a los proyectos de generación de empleo, créditos a favor del desarrollo rural, infraestructura física y social, y proyectos de energía.
Además, amplía los fondos destinados a los proyectos del programa de cohesión social, el cual dirige la primera dama, Sandra Torres de Colom, así como a la transparencia fiscal.