Corea del Sur instó a Corea del Norte a reabrir la frontera terrestre entre ambos países, después de que cientos de surcoreanos del complejo industrial de Kaesong se han quedado atrapados en el Norte tras el cierre fronterizo.
"Nuestro Gobierno transmitió un mensaje verbal telefónico instando a Corea del Norte a normalizar la situación", dijo el portavoz del Ministerio de Unificación, citado por la agencia surcoreana de noticias Yonhap, quien confirmó además que dicho mensaje había sido recibido en el país comunista.
Este es el segundo cierre de la frontera que el régimen comunista establece en una semana, en protesta por las maniobras militares conjuntas que realizan los ejércitos surcoreano y estadounidense en la península, consideradas por Pyongyang como un ensayo de "una segunda Guerra de Corea".
Las autoridades de Seúl, no especificaron el motivo de este nuevo cierre de la frontera, según la agencia surcoreana de noticias.
Más de 760 surcoreanos trabajan en Norcorea la mayoría de ellos en el complejo industrial de la ciudad norcoreana de Kaesong, en el que empresas del Sur emplean mano de obra del régimen comunista.