El volumen de agua en el llamado Sistema Cantareira, que reúne seis embalses conectados por túneles y canales y abastece gran parte de Sao Paulo, cayó al 10%, su peor nivel histórico y que agudiza la crisis hídrica que atraviesa el estado más poblado de Brasil.
El nivel del sistema, que tiene capacidad para cerca de un billón de litros y es la fuente del agua distribuida a 8,8 millones de residencias en Sao Paulo, viene cayendo en los últimos meses de forma paulatina debido a la falta de precipitaciones en la región durante el verano.