Mientras el presidente derrocado Manuel Zelaya, anuncia una insurrección, los grupos que lo apoyan hacen un llamado a la población para que se prepare para recibirlo el próximo 24 de julio.
La situación en territorio hondureño se torna cada día más difícil, tras la decisión de Roberto Michelleti de no permitir el regreso de Zelaya, y esto preocupa a la Organización de Estados Americanos (OEA) razón por la cual el presidente Barack Obama, solicita que se apoye la gestión mediadora del presidente de Costa Rica, Óscar Arias.
Recibimiento.
En un comunicado el Frente Nacional contra el golpe de Estado, integrado por organizaciones sociales y miembros del Partido Liberal, indicó que Zelaya aceptó el plazo de 72 horas establecido por el presidente costarricense y mediador, Óscar Arias, después de que concluyera sin éxito la segunda ronda de diálogo.
“Con el propósito de darle un apoteósico recibimiento a nuestro presidente constitucional se convoca a todo el pueblo hondureño a que esté preparado y organizado para esa fecha en la cual se realizará la gran marcha para ir a su encuentro, al lugar y hora que se señalará próximamente”, añade el documento.
Confrontación.
En tanto, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, consideró “imposible” evitar la confrontación o llamar a la calma cuando la “dictadura” pretende quedarse en el poder en Honduras.
“Es casi imposible evitarlo o hacer llamados a la calma cuando la dictadura pretende a vista y paciencia de toda la gente quedarse en el poder”, dijo Insulza, en declaraciones a la radio Cooperativa de Chile.
“En general, el ánimo es evitar la violencia y la confrontación entre los hondureños.
No creo que sea un buen camino el de la confrontación, pero creo que no lo vamos a evitar si no hay de parte del Gobierno de facto alguna flexibilidad”, afirmó.
“Se va a esperar hasta mañana, pero eso no significa que el miércoles se vaya a dialogar mucho, simplemente se va a saber si las cosas han progresado o no”, abundó Insulza.
Michelleti pide ayuda.
Por su parte, el presidente interino de Honduras Roberto Michelleti, manifestó su posición “indeclinable” de no aceptar el retorno del depuesto mandatario Manuel Zelaya e invitó a EE.UU. a verificar la situación del país, sumido en una profunda crisis política desde hace más de tres semanas.
Micheletti reveló que dialogó con la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, a quien pidió que envié un emisario que verifique la situación en Honduras, donde, aclaró, “no hay muertos a cada rato”.
“Cuando yo hablé con la señora secretaria de Estado, doña Hillary Clinton, le decía que por favor envíe a alguien de confianza, a alguien con quien ella pueda tener un diálogo verdadero, y que le diga si es cierto que en este país hay muertos a cada rato”, puntualizó Micheletti.
Respuesta y presiones.
Clinton llamó a Micheletti desde Nueva Delhi, donde se encuentra de visita, para advertirle de “las posibles consecuencias de unas negociaciones fallidas”.
El portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, informó que Clinton dejó claro a Micheletti la necesidad de que se restaure el orden constitucional con una solución pacífica y apoyó la mediación de Óscar Arias.
La conversación, que Crowley calificó como “muy dura”, es la de más alto nivel que ha mantenido la Administración del presidente Barack Obama con Micheletti, a quien no reconoce como jefe de Estado legítimo.