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Crisis por diálogo con ETA

Gran parte de la población española quiere la paz con ETA, otros exigen justicia por los crímenes cometidos.


EL 22 de marzo de 2006, el grupo terrorista vasco ETA hizo público un comunicado en el que anuncia un "alto el fuego permanente", con el objetivo de "impulsar un proceso democrático en Euskal Herria" (tierra vasca). "La superación del conflicto, aquí y ahora, es posible", afirmó la banda separatista.
Desde el principio, esta situación representó una oportunidad de oro para el Gobierno español, dirigido por el presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, que igual que muchos dirigentes políticos buscaban terminar el conflicto generado por las acciones terroristas.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) tiene un punto de vista más tolerante y abierto hacia las reivindicaciones autonómicas en Cataluña, el País Vasco y Galicia.
Empero, los conservadores españoles, dirigidos por el Partido Popular (PP), no piensan ceder en las reclamaciones de justicia en contra de los grupos que denominan "terroristas", a saber ETA y su brazo político Batasuna, causantes menos de mil muertes de civiles en España.
Recientemente, el máximo líder del PP, Mariano Rajoy, rompió simbólicamente con el Gobierno socialista, debido al supuesto "apresuramiento" de Zapatero a negociar con ETA.
Rajoy explicó en el Congreso de los Diputados (Parlamento) que la ruptura se mantendrá "mientras esta ignominia (la reunión con los vascos separatistas) no se rectifique" y denunció que ese encuentro político supondría la "legalización de hecho" de Batasuna.
Panamá América tuvo la oportunidad de entrevistar en 2004 a José Ignacio Salafranca, representante del grupo parlamentario del PPE (Partido Popular Europeo) en Bruselas, quien nos indicó algunas de las razones por la cual se rechazaba negociaciones con ETA.
Salafranca, que también es encargado de las relaciones de la Unión Europea con la América Latina) destacó que la promoción de la democracia es importante y la defensa de los derechos humanos es vital en toda negociación.
"La violencia y el terrorismo deben ser combatidos, pues afectan a la democracia, esto se aplica tanto en la UE y en América Latina", decía Salafranca.
El eurodiputado popular también ha sido crítico de la situación de la vulnerabilidad de los derechos civiles en Colombia y Cuba, en donde elementos insurgentes o un régimen autoritario, presionan al resto de la población.
A modo similar, Salafranca decía que ese era el caso de ETA, "que presionaba a toda España con su campaña de violencia".
El Partido Popular ha logrado granjear un gran respaldo de la población española, ante las suspicacias de las negociaciones con ETA y Batasuna.
Esto se demostrará cuando hoy salga a la calle en Madrid para pedir, junto a la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), que aflore la "verdad" de la matanza del 11 de marzo de 2004 en Madrid y que el Gobierno socialista no haga ninguna "concesión" a la banda terrorista ETA.
  • El eurodiputado José Ignacio Salafranca es un político español nacido en Madrid, España, en 1955. Encabeza actualmente el Comité de Relaciones Internacionales del Parlamento Europeo.

  • Además de ser representante del grupo Popular Europeo, Salafranca es uno de los voceros más importantes de la UE en el exterior.

  • Recientemente dirigió una misión de observación de las elecciones en Perú.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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