El alcalde de Roma, Ignazio Marino, formalizó su dimisión anunciada el pasado viernes, con la que se abre un periodo de incertidumbre para la capital italiana, tras las infiltraciones mafiosas y la organización de un Jubileo.
Desde hoy, la capital italiana no tiene alcalde y el próximo 8 de diciembre comenzará el Jubileo extraordinario convocado por el papa Francisco y en el que se espera la llegada de millones de fieles católicos que se sumarán así a los también millones de turistas que visitan cada día la ciudad monumental.