La presidenta Cristina Fernández rompió 42 días de silencio público ayer con anuncios de política social para jóvenes en riesgo, justo en momentos en que el rumbo económico del Gobierno está bajo cuestionamiento por una inflación sin freno y caída de las reservas internacionales.
La mandataria lanzó en Casa de Gobierno el programa social PROGRESAR, destinado a jóvenes de 18 a 24 años que no estudian ni trabajan. Los beneficiados recibirán unos $80 mensuales de subsidio a cambio de estudiar en escuelas públicas.