Después del desafortunado voto panameño contra Colombia ante la Organización de Estados Americanos (OEA), para que se realizara una reunión de cancilleres para discutir la crisis fronteriza y humanitaria que atraviesan Colombia y Venezuela, el Gobierno panameño ha tratado de lavarse la cara, ofreciendo una mediación que acabe con el conflicto que en los próximos días cumplirá dos semanas.
La actitud del presidente Juan Carlos Varela de ofrecer la mediación panameña en el conflicto colombo-venezolano ha causado suspicacias entre algunos expertos de las relaciones internacionales.
Sobre este particular, el doctor y analista político Mauro Zúñiga precisó que "tenemos que recordar que Venezuela tiene un problema con la Zona Libre de Colón, donde están implicadas personas muy relevantes vinculadas con el presidente Juan Carlos Varela".
"Interpreto que esa mediación, entre comillas, que ha propuesto Panamá, es tratando de ver cómo se hace para que Venezuela pague la deuda que tienen con estos grandes empresarios de la ZLC.
"Creo que se trata de un conflicto bastante serio entre ambos países y que el interés que demuestra Panamá no es para que se llegue a un acuerdo", sin meterse con el gobierno de Venezuela porque se dilataría la deuda que tiene este país con estos grandes empresarios de la Zona Libre de Colón, sobre todo, los vinculados con Varela.
No obstante, el exembajador de Panamá ante la OEA Arturo Vallarino precisó que es una pena que Panamá haya tomado esa posición, que al final terminó siendo contraria a Colombia, beneficiando al gobierno de Nicolás Maduro, especialmente, cuando se trata de un tema típico de defensa de los derechos humanos de una serie de personas a quienes se persiguen y se expulsan simplemente por razones de su nacionalidad.
"Panamá, que vivió una época muy dura de violación de los derechos humanos, estuvo solicitando la ayuda de la OEA, entonces sabemos lo importante que es que un organismo internacional colabore para que se frenen un poco los abusos que se cometen en estas circunstancias", sentenció Vallarino.
Es evidente que hay una flagrante violación a los derechos humanos y Panamá ha adoptado una posición, a la cual se ha equiparado con los pequeños países insulares del Caribe, que sabemos que ellos lo hacen porque tienen una dependencia casi absoluta del petróleo venezolano y no pueden votar de manera que puedan afectar a Venezuela.
"Ellos se abstuvieron y nosotros seguimos ese camino, es muy lamentable que nosotros hayamos sido al final los responsables de que la OEA no pueda hacer nada ante esta circunstancia y que sigan padeciendo de esta serie de arbitrariedades propias de una dictadura".
"La OEA está hecha para defender los valores democráticos y para la defensa de los derechos humanos, y lo ocurrido es muy lamentable".
"Esto hará que la gente vaya perdiendo la fe en este organismo internacional". Cuando nosotros pedimos ayuda y sentimos que la OEA no pudo ser efectiva, los panameños decían que la OEA significaba "olvídense de ese asunto" y pareciera que ahora se está haciendo nuevamente honor a esa crítica, dijo Vallarino.
"Lamento la forma en que se votó en esta ocasión, porque Panamá es un país que por lo que sufrimos, debemos ser los primeros en salir a defender los derechos humanos en todo el continente".
La exembajadora de Panamá Adjunta ante las Naciones Unidas (2009-2011) detalló que la decisión de Panamá de abstenerse en la OEA fue desafortunada, porque la democracia debe ser sustentada siempre y no debe venderse por ninguna razón.
Nosotros como embajadores recibimos instrucciones de la Cancillería y no votamos a la libre.
Definitivamente Panamá ha quedado muy mal ante la opinión internacional con esta abstención del voto y al no apoyar a nuestros vecinos y hermanos que necesitaban un voto más para que la OEA actuara.
Panamá se lava las manos y defiende su voto en la OEA
El presidente Juan Carlos Varela justificó el actuar de Panamá ante la situación de la crisis fronteriza entre Colombia y Venezuela.
Varela reconoció haber recibido una llamada del presidente venezolano Nicolás Maduro, dos horas antes de la votación en la OEA, donde él se comprometía a dialogar con Colombia para solucionar el diferendo.
Maduro aseguró que el diálogo podría llevarse a cabo en Ecuador o en Panamá, motivo por el cual Panamá solicitó retrasar la votación para dar tiempo a que la diplomacia actuara. Se trató de hacer contacto con el presidente Juan Manuel Santos, pero fue imposible, por lo cual conversamos con la canciller María Ángela Holguín, para que supiera de la alternativa de una solución bilateral, pero al no lograrlo, llegado el momento Panamá optó por abstenerse.
Estamos convencidos de que el problema debe ser solucionado entre Colombia y Venezuela, antes de que otros actores intervengan, dijo Varela.