El papa Francisco aseguró ayer que "la crueldad no se ha terminado en Auschwitz y existe también hoy", al referirse a que aún existe la tortura, la guerra o las cárceles superpobladas, según expresó en el discurso que pronunció ante los fieles reunidos bajo el balcón del arzobispado, donde se aloja en Cracovia.
Como cada tarde al terminar la jornada durante este viaje a Polonia, Francisco se asomó al balcón del arzobispado para dar un pequeño discurso.
Recordó que visitó los campos de exterminio nazi de Auschwitz-Bikernau, donde se siente el "dolor y la crueldad de hace 70 años" y se preguntó: "¿Pero es posible que nosotros los hombres seamos capaces de hacer estas cosas?".
Y agregó: "No quiero amargaros, pero os tengo que decir la verdad. La crueldad no se ha terminado en Auschwitz. También existe hoy".
"Hoy se tortura a la gente. Tantos prisioneros son torturados para que hablen. Es terrible. Hoy hay hombres y mujeres hacinados en las cárceles superpobladas. Viven como animales. Hoy existe aún esta crueldad", dijo.