La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) lanzó hoy un llamamiento de emergencia a raíz de las graves inundaciones que padecen Panamá y Costa Rica causadas por las fuertes lluvias caídas en la región.
La FICR lanzó un llamamiento de 450.000 euros para apoyar a las sociedad de ambos países con las cuales se pretende brindar ayuda a 15.000 personas durante los próximos 9 meses.
En total, las inundaciones han afectado en ambos países a más de 36.000 personas y obligado a al menos 28.000 a alojarse en refugios.
En Costa Rica, las lluvias incesantes han provocado el desbordamiento de ríos en las provincias de Limón, Cartago, Heredia y San José, la capital.
En muchas zonas se carece de electricidad y agua potable y las inundaciones han dejado aisladas a 111 comunidades y han destruido cultivos de banana y plátano macho.
Las zonas más afectadas se localizan en la provincia de Limón, en donde varias carreteras principales están bloqueadas por deslizamientos de tierras y otras 38 vías han sido cortadas.
Han resultado dañados acueductos y fuentes de agua y se han roto varios canales, aumentando el riesgo de inundaciones en las comunidades cercanas.
En Panamá ya se han contabilizado 10 fallecidos por las lluvias, y se mantiene la alerta roja en las áreas más afectadas por las inundaciones de las provincias de Chiriquí (Pacífico), Bocas del Toro y Colón y la comarca Ng be Buglé (Atlántico).
Además, en el resto del país la alerta amarilla (movilización) y verde (vigilancia) está en vigor por la persistencia de las lluvias, provocadas por un sistema de baja presión propio de la época.
Las autoridades panameñas contabilizan 23.614 afectados y 1.155 viviendas dañadas.
La operación de emergencia de la FICR contempla la distribución de primeros auxilios, alimentos y artículos de socorro a las comunidades afectadas.
La FICR ha enviado a ambos países tabletas potabilizadoras que ya se están distribuyendo a las familias afectadas, que además recibirán mosquiteros.