Hay que estar alerta ante sentimientos de tristeza, ganas de llorar sin razón y otras sensaciones que si no se les pone atención podrían perjudicar su salud mental.
Según Yadira Boyd, psiquiátra adiccionista, enfrentar un accidente, una enfermedad, preocupaciones económicas y estrés, pueden causar ansiedad.
No es de extrañarse que los adolescentes la sufran al enfrentarse a un examen bimestral importante.
Boyd, quien también es Coordinadora del Centro de Estudio y Tratamiento de Adicciones del Instituto Nacional de Salud Mental (INSAM), explica que si se producen dolores de cabeza y temores injustificados, pasamos a un trastorno de ansiedad, que necesita ayuda médica profesional.
El apoyo y orientación de la familia son importantes para no afectar el resto del entorno del hogar.
Hay que tratar de levantarle su autoestima y motivarlo para que busque asistencia médica.
El mundo vive un estado de ansiedad desde el ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.