Los europeos han visto su "salud psicológica y bienestar mental" deteriorarse conforme ha ido creciendo su nivel de prosperidad económica, según un estudio.
El informe subraya la necesidad de planes gubernamentales que midan el "bienestar general" de los ciudadanos como el que proyecta el gobierno británico.
Downing Street pedirá, a finales de mes, a la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS) que introduzca nuevas preguntas en su habitual sondeo de los hogares británicos para conocer el grado de felicidad de sus ocupantes.
Esta iniciativa pionera empezaría a arrojar sus primeros resultados en la próxima primavera y tendría una periodicidad trimestral.