Por primera vez, los científicos en el Reino Unido deberán publicar el nivel de sufrimiento que experimentan los animales utilizados en pruebas de laboratorio.
La medida forma parte de nuevas recomendaciones de un grupo de científicos que asesoran al Gobierno británico sobre la regulación de la investigación con animales.
Los grupos protectores de animales -que hacen campaña para encontrar alternativas al uso de estos en ensayos de laboratorio recibieron positivamente el anuncio.
Pero algunos expertos temen que la nueva medida coloque una carga adicional a los científicos en un campo que ya está extremadamente regulado.
En el Reino Unido, igual que en muchos otros países del mundo, las leyes requieren que cualquier sustancia que se utilizara para uso médico sea probada en al menos dos tipos diferentes de mamíferos vivos.
En ocasiones también se utilizan animales para el desarrollo de productos caseros, sustancias químicas industriales, pesticidas, pintura y aditivos alimenticios.
Menos sufrimiento.
Cada año se utilizan en el Reino Unido unos 3 millones de animales para experimentos científicos (la mayoría con roedores).
En los países de la Unión Europea, donde la práctica también está muy regulada, la cifra es de 11 millones.
Actualmente cada proyecto científico institucional e individual, debe solicitar una licencia del Gobierno para experimentar con animales.
Los investigadores deben registrar el número de ejemplares que usarán en el experimento, pero no se llevan registros de lo que sucede realmente con estos durante el procedimiento.
Ahora, tal como dijo el profesor Dominc Wells, investigador del Colegio Imperial de Londres y parte del grupo que redactó las recomendaciones, la nueva medida intenta hacer más transparentes los procedimientos experimentales y mejorar la práctica para minimizar el sufrimiento.
Pero ¿cómo se puede medir el nivel de sufrimiento que experimenta un animal?
"Lo que hacemos es medir la respuesta del animal, los síntomas clínicos que muestra, su consumo de alimento y agua y pérdida de peso" dice el científico.
"Y a corto plazo, por ejemplo con una vacuna, podemos ver de inmediato si ésta causa malestar en el animal", agrega.
"Lo más importante -dice el investigador- es que seamos capaces de medir las respuestas de un animal".