Un disturbio en una prisión de Oklahoma dejó cuatro reclusos muertos y cuatro heridos, meses después de otra pelea de grandes dimensiones en la que varios presos resultaron lesionados.
Steve Owen, portavoz de la compañía privada que posee y opera la cárcel de Cimarron en Cushing, dijo que el disturbio del sábado duró unos 40 minutos y que se registró solamente en una zona de celdas. Ninguno de los empleados resultaron heridos en el incidente, que fue sofocado por los guardias alrededor de las 16.40 horas locales.
Owen, vocero de la empresa Corrections Corporation of America -con sede en Nashville, Tenesí- dijo que se ordenó el cierre de todas las puertas de la prisión y que los reclusos fueron confinados a sus celdas.
La cárcel, a unos 80 kilómetros (50 millas) al suroeste de Tulsa, Oklahoma, aloja reclusos varones de mediana y máxima peligrosidad.