Las autoridades cubanas acusaron al jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, Michael Parmly, de servir de correo para los disidentes y trasladar dinero procedente de una fundación supuestamente dirigida por Santiago Álvarez, acusado de terrorismo por Cuba.
Según la acusación, basada en supuestos correos electrónicos enviados por la opositora Martha Beatriz Roque, que fueron mostrados en conferencia de prensa, Parmly trasladó "cartas" -palabra que la seguridad del Estado interpreta como dinero- a los "mercenarios", como denomina el Gobierno a los disidentes.