Cuba reaccionó enérgicamente ayer al anuncio del gobierno estadounidense de reforzar el embargo a la isla con nuevas medidas políticas y económicas, que La Habana calificó de "crueles y cobardes", al tiempo que afirmó ser "invulnerable a la podrida ideología" del presidente George W. Bush.
"Sus crueles y cobardes medidas impondrán sin duda alguna sacrificios a nuestro pueblo, pero no lograrán detener ni un segundo su marcha hacia los objetivos humanos y sociales" que se ha trazado, señaló un extenso comunicado suscripto por el "Comité Central del Partido Comunista y el Gobierno Revolucionario de Cuba".
Washington hizo conocer este jueves un proyecto diseñado por la "Comisión de Ayuda a una Cuba Libre", encabezada por el secretario de Estado Collin Powell, que endurece el embargo sobre la isla de gobierno comunista con el objetivo de "acelerar una transición hacia la democracia".
El documento, avalado por el presidente Bush, contempla reducir el envío de remesas familiares a Cuba, limitar los viajes hacia la isla de residentes cubano-estadounidenses, potenciar las emisiones de Radio y TV Martí con transmisiones desde aviones y aumentar la ayuda financiera a la disidencia, entre otros puntos.
Por su parte, el presidente de México, Vicente Fox, rehusó ayer apoyar las nuevas medidas de EU contra Cuba.
A pesar del actual diferendo que sostienen México y Cuba, la peor crisis diplomática sufrida en más de 100 años entre ambos países, Fox volvió a desmarcarse de la política de Washington hacia La Habana, como ha sido la tónica de la política exterior mexicana desde hace décadas.
Los analistas políticos coinciden en que la mayor tarea para el mandatario ruso está en casa: elegir a un sucesor.