Cuba anunció ayer que dará "oportuna respuesta" a la "prepotencia" de México que con su decisión de retirar su embajadora en la isla ha puesto las relaciones en el nivel más bajo en un siglo.
En lo que podría convertirse en una nueva escalada en la crisis bilateral entre los dos aliados históricos, la cancillería cubana mostró indignación en su primer comentario oficial sobre la decisión anunciada el domingo por México de reducir las relaciones a nivel de encargado de negocios.
México retiró su embajadora en Cuba a causa de lo que considera injerencias "inaceptables", incluidas actividades políticas cubanas en su territorio.
La embajadora mexicana en Cuba, Roberta Lajous "ya está en México (mientras que), el personal de la embajada mexicana está al completo" en la isla caribeña, declaró ayer el canciller Luis Ernesto Derbez.
Al frente de la legación diplomática mexicana en Cuba queda la encargada de negocios, aclaró Derbez en la entrevista matutina.
Mientras el embajador cubano en México, Jorge Bolaños, tiene 48 horas desde el domingo por la noche para abandonar México.
"No es posible que esto continúe así, el gobierno cubano tiene que entender que hay molestia", clamó Derbez en la entrevista televisiva, al resumir la peor crisis diplomática que ha vivido México con Cuba, desde que Castro está en el poder.
Derbez recordó, entre las razones para tomar la medida, la forma cómo Cuba deportó al empresario Carlos Ahumada, buscado en México por presuntos sobornos a políticos de la izquierda en este país.
El aislamiento de Cuba en el contexto regional se vio incrementado tras la decisión de México y Perú de retirar sus embajadores.
El discurso de Castro el Día de los Trabajadores, ante un millón de personas y cientos de invitados del exterior, fue un golpe decisivo.
Castro reprochó a los presidentes Vicente Fox y Alejandro Toledo su voto a favor de una moción de la situación de Derechos Humanos en la isla en una comisión de la ONU, en Ginebra.
"Duele profundamente que tanto prestigio e influencia ganados por México en América Latina y en el mundo por su intachable política internacional hayan sido convertidos en cenizas" con su actitud en Ginebra. Luego se refirió a Toledo de quien dijo que "en realidad, no dirige ni puede dirigir nada" con "una popularidad de sólo 8%", según encuestas.