Cuba denunció ayer que el embargo que Estados Unidos aplica contra la isla comunista desde hace cuatro décadas le reportó pérdidas por 70,000 millones de dólares y anunció que presentará nuevamente ante la ONU un proyecto para lograr la condena internacional a la política de Washington.
"La aplicación de dicha política genocida continúa provocando sensibles daños a la economía y a las condiciones de vida de la población cubana", dijo el vicecanciller Armando Guerra, al dar a conocer un proyecto de resolución que La Habana presentó a la Asamblea General de la ONU para su discusión y aprobación.
El organismo internacional tiene previsto reunirse el 12 de noviembre próximo para analizar la propuesta cubana, que exige el fin del embargo económico y político norteamericano, al que califica de "violatorio del Derecho Internacional".