En lo que queda del año 2013 y 2014 "se trabaja en... las transformaciones más profundas'', advirtió sobre las reformas a las empresas que soportarán la riqueza del país desde la minería y la siderurgia a los textiles o fábricas de insumos, entre otras. Se trata del momento "más complejo'', del plan gubernamental para sacar adelante el país que generó tantas expectativas internacionales, señaló.
El presidente Raúl Castro comenzó en 2010 una reformulación del modelo tras cinco décadas de economía fuertemente planificada en la isla. También se aprobaron políticas crediticias para particulares y hasta el uso de hipotecas o los permisos para contratistas del Estado.
"¿En los próximos cinco años que va a ocurrir?'', se preguntó Murillo. "En la formación del Producto Interno Bruto la empresa estatal socialista va a seguir siendo determinante... con un poco más de eficiencia'', respondió. El vicepresidente explicó que existirán las fórmulas no estatales desde pequeños productores hasta cooperativas, "lo cual no significa que van a ser decisivas en el PIB''. Dejó claro que el modelo por el cual apuesta la revolución y sus dirigentes se sustentará en la propiedad social y no en la empresa privada, aunque estas fomenten el empleo.