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Cuba: la más devastada por la temporada de huracanes

“Paloma”, el octavo huracán de la temporada, azotó la isla como tormenta tropical, pero destruyó centenares de viviendas, derribó cables de electricidad y causó inundaciones. No se reportó víctimas.


E l huracán "Paloma" no tuvo compasión del pueblo costero cubano de Santa Cruz del Sur, que hoy recuerda con casas arrasadas, fango en las calles y un panorama desolador, cómo hace 76 años una entrada de mar causada por otro ciclón mató a 3,000 de sus habitantes.

"Paloma" tocó tierra en Cuba ayer, y aunque debilitado y convertido en tormenta tropical, derribó cables de electricidad, inundó áreas costeras y destruyó centenares de viviendas a lo largo de la costa sur de un país que todavía se está recuperando de otras dos tormentas devastadoras.

 

Estimaciones.
Los primeros informes sobre daños fueron limitados, pero la prensa estatal de Cuba dijo que el huracán, uno de los últimos de la temporada, derribó una importante torre de comunicaciones en la costa sur, interrumpiendo servicios de electricidad y telefónicos, además de enviar oleajes que avanzaron hasta 1,500 metros (una milla) tierra adentro, destruyendo una comunidad costera cerca de donde tocó tierra.

Los daños a la red eléctrica fueron muy inferiores a los causados por los huracanes Gustav e Ike a fines de agosto y comienzos de septiembre, informó el domingo Vicente de la O, de la empresa nacional de electricidad de Cuba.

El Centro Nacional de Huracanes pronosticó que "Paloma", o sus remanentes, se encontrarían hoy cerca de la costa norte de Cuba.

 

Cuando "Paloma" llegó a tierra el sábado por la noche, causó olas de más de tres metros (nueve pies) de altura que arrasaron con unas 50 viviendas modestas a lo largo de la costa de Santa Cruz del Sur. Autoridades de la Defensa Civil dijeron, que en conjunto, unas 435 viviendas en la comunidad fueron destruidas.

En gira el domingo por Santa Cruz del Sur, el vicepresidente José Ramón Machado Ventura dijo que el área había sido la más castigada a nivel nacional. "En otros lugares también hay daños", dijo el funcionario. "Hay que evaluar, pero aquí el daño es mayor".

Javier Ramos reconstruyó su hogar, una casa sencilla de madera, luego que Ike la destruyó a comienzos de septiembre. Ahora, "Paloma" destruyó su vivienda otra vez.

 

"Al menos estamos vivos", dijo Ramos, "Pero mi esposa todavía no ha visto esto. No sé cómo va a reaccionar. Va a ser terrible".

En otra parte de la población, Angel Betancourt estaba quitándole la piel a un chivo ahogado. "El agua en mi casa subió a más de un metro", dijo. "El chivo se ahogó ¨Qué vamos a hacer? Lo vamos a comer".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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