El ministro cubano de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, propuso tasas para erradicar progresivamente la pobreza y culpó a EU y al FMI de la miseria y de la desigualdad en el mundo.
"Cuba propone un impuesto de 0.1% a todas las transacciones financieras, que significaría 400,000 millones de dólares adicionales, orientar la deuda externa de los países pobres o dedicar el 50% de los gastos militares a un fondo de la ONU para desarrollo lo cual supondría otros 400,000 millones de dólares", más de la mitad concedidos por EU, pidió el canciller.