- 54 años han pasado desde que Estados Unidos rompió relaciones diplomáticas con el Gobierno cubano.
El anuncio de la Casa Blanca de que sacó a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo causó alegría en la isla y más allá de las fronteras, donde opinan que será fundamental para el avance en las negociaciones entre los dos países y la construcción de una América más unida.
Para los cubanos que viven en la isla es un sentimiento de que con la medida se hace justicia y se abre el camino para flexibilizar el embargo impuesto por Estados Unidos en los años 60.

“Hemos sufrido muchísimo, es una alegría, pero nunca debió haber sucedido, nunca Cuba debió estar en esa lista. Yo he sufrido en los viajes el tener que hacer la famosa cola, es lo más humillante, estuve una vez seis horas esperando en esa cola, es terrible, humillante”, dijo Iraida Malberti, de 78 años.
Malberti trabaja en la televisión cubana como directora del ballet infantil y es viuda de Carlos Alberto Cremata Trujillo, un tripulante del avión de Cubana de Aviación que fue destruido por anticastristas en pleno vuelo el 6 de octubre de 1976 en Barbados y en el que fallecieron las 73 personas que iban a bordo.
“Sencillamente se está haciendo justicia”, expresó.
Agregó que en Estados Unidos “se creen que son los dueños del mundo y no debería ser así”.
Mercedes Delgado, contadora jubilada de 65 años, expresó con júbilo: “¡Al fin! Ahora se pueden flexibilizar las cosas financieras, porque para que los demás países tengan relaciones con Cuba ya se sabe que no es lo mismo estar en la lista esta que no estar. La puerta está abierta un poco más, siempre es bueno”.
Rechazan decisión
Los cubanos en La Florida recibieron la noticia con reacciones entremezcladas: los sectores más radicales del exilio criticaron la decisión del presidente Obama y advirtieron que pudiera alentar la represión dentro de la isla, mientras que algunos empresarios la elogiaron.
“Es una decisión divorciada de la realidad, porque el régimen castrista sigue apoyando movimientos y Gobiernos extremistas alrededor del mundo”, manifestó Orlando Gutiérrez Boronat, secretario general del Directorio Democrático Cubano, que es una organización integrada por grupos que están dentro y fuera de la isla.
“Esta decisión el régimen cubano la va a interpretar como una luz verde para seguir reprimiendo dentro de Cuba”.
Pero Faquiry Díaz Cala, un empresario de ascendencia cubana que acaba de organizar un concurrido foro de oportunidades empresariales en Nueva York, elogió la decisión del Gobierno estadounidense.
“Sin duda esto era esperado y muestra la velocidad y compromiso de esta administración de seguir adelante. Este será el legado del presidente Obama, la normalización de relaciones con Cuba”, dijo el empresario, presidente del Grupo Tres Mares.
Hay optimismo
Los políticos de la región se mostraron optimistas con la decisión de Obama. El presidente panameño, Juan Carlos Varela, en su cuenta de Twitter escribió: “Felicitaciones a los Gobiernos de EE.UU. y Cuba por el importante paso que tomaron hoy en el camino de construir una América unida”.
El diputado del exguerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, Rolando Mata, dijo que “el presidente Obama está reconociendo que las medidas que han impulsado contra Cuba necesitan rectificación y qué bien que lo haga en este momento”.
El Congreso de Estados Unidos cuenta ahora con 45 días para estudiar la decisión de Obama y, en caso de desacuerdo, puede presentar un proyecto de ley para tratar de revocar el dictamen presidencial.
La decisión de Obama se produce apenas tres días después de su histórica reunión con el presidente de Cuba, Raúl Castro, durante la VII Cumbre de las Américas, celebrada en Panamá, en un nuevo paso hacia la normalización de las relaciones bilaterales anunciada el pasado 17 de diciembre.
Obama certificó que La Habana no ha apoyado el terrorismo internacional
En su mensaje al Congreso, Barack Obama certificó que el Gobierno de Cuba no ha proporcionado ningún apoyo al terrorismo internacional durante los últimos seis meses y que ha expresado garantías de que no respaldará actos de terrorismo internacional en el futuro.
Obama tomó la decisión tras recibir una recomendación de su secretario de Estado, John Kerry, quien celebró la resolución del mandatario.
Las circunstancias han cambiado desde 1982, cuando Cuba fue designada inicialmente como Estado patrocinador del terrorismo debido a sus esfuerzos por promover la revolución armada en Latinoamérica, dijo Kerry en un comunicado.