"Aquí encontrarían un pueblo que pelearía hasta con los dientes y con las uñas, y ellos (Estados Unidos) lo saben", dijo el presidente de la Asamblea Nacional de Cuba (Parlamento), Ricardo Alarcón, El dirigente encabezó una concentración de 10,000 personas en La Habana para protestar contra el embargo económico de Estados Unidos impuesto a Cuba hace más de cuatro décadas.
En ausencia del presidente cubano, Fidel Castro, quien está recuperándose tras fracturarse el miércoles la rodilla izquierda, asistieron al acto el vicepresidente Carlos Lage, el canciller Felipe Pérez Roque y Alarcón.
Por otro lado, Cuba considera "ridículas" las declaraciones del portavoz del Departamento de Estado de EU, Richard Boucher, sobre la salud del líder cubano, Fidel Castro, tras la caída que éste sufrió.
"Es obvio que le resulta amargo el buche de reconocer que, tras sufrir un contratiempo tan agudo, esa persona (Castro) que tanto odian no se desmoronó, sino que contuvo el intenso dolor para explicar lo acontecido", señaló ayer un editorial del diario oficial "Granma".
Preguntado por la prensa sobre el incidente, Boucher comentó el jueves que Estados Unidos no le deseaba una pronta recuperación al presidente Fidel Castro e insistió en defender la necesidad de cambios políticos en la isla.
Las expectativas creadas sobre la posible asistencia de Raúl Castro, hermano del líder cubano, ministro de las Fuerzas Armadas y segundo hombre del régimen, no se cumplieron.
Tampoco acertaron quienes especularon sobre la lectura de un nuevo mensaje de Castro al país, tras la "carta a los compatriotas" que divulgó apenas un día después de su caída, para informar de que evoluciona bien de su operación de rodilla y no ha abandonado sus deberes.
Otra de las plazas emblemáticas es Piazza IX Aprile, donde se acogen las iglesias de San Giorgio y San Giuseppe, la Tore dell"Orologio y uno de los cafés más visitados, el Wünderbar desde donde se contemplan unas vistas excelentes.
Uno de los atractivos de la zona son las playas y acantilados de aguas translúcidas en las que sin necesidad de un gran equipo de inmersión, en un simple baño, se pueden contemplar diferentes variedades de peces a pocos metros de la orilla.
El barranco del río Alcantara es uno de los lugares más concurridos, pero la auténtica playa de Taormina está en Mazzaró, un pueblecito a los pies de la ciudad.
El ejercicio en la playa se ve recompensado en la buena mesa de los restaurantes de la ciudad.