Cuba construye y repara instalaciones en tiempo récord para recibir a los mandatarios y líderes que llegarán a la XIV Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, sin que el anfitrión oficial de la cita que parte el 11 de septiembre, el presidente Fidel Castro, sea aún visible.
Castro, líder de Cuba por casi cinco décadas, cedió temporalmente el poder a su hermano Raúl el 31 de julio, tras una cirugía intestinal. Antes de ello, proclamó abiertamente su intención de revivir el Movimiento de Países No Alineados durante la cumbre de La Habana.
Pero más allá de la situación de salud del líder, un despliegue de "reanimación de la ciudad" se ha adueñado de calles y avenidas por donde pasarán las comitivas oficiales del bloque, que espera recuperar el protagonismo perdido con el fin de la Guerra Fría
"No se debe perder un minuto en cada obra o tarea, ni la cultura del detalle en la actual recta final, " dijo un funcionario del gobierno local de La Habana sobre los preparativos de la cumbre que se extenderá hasta el 16 de septiembre.
Aunque el nombre de Castro está incluido en el programa oficial y la agenda de la cumbre prevé cuatro apariciones de Castro, su mensaje al pueblo de Cuba tras someterse a una cirugía de urgencia que hizo temer por su vida, apunta a que no estaría físicamente presente en el encuentro.
En cambio, compromete a los cubanos a celebrar con éxito la reunión que dejará a Cuba en la presidencia del movimiento por tres años. "La reunión Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, (..) deberá recibir la mayor atención del Estado y la Nación cubana para celebrarse con el máximo de brillantez en la fecha acordada, " dijo Fidel Castro, el 31 de julio al ceder el poder a su hermano Raúl.
Recientemente dejó claro que recibirá a algunos mandatarios que asistan al cónclave.
Ahora, las autoridades de la isla se apresuran para terminar a tiempo la pavimentación de las vías principales y la reconstrucción de aceras y puentes deteriorados.
Para mostrar su mejor cara, Cuba adelantó inversiones que impidan inundaciones por lluvias en zonas bajas y para mejorar el alumbrado público, aunque los cubanos han recibido sin mayores sobresaltos la celebración de la cita.
Las medidas de seguridad previstas han obligado a muchos a portar credenciales para acceder a centros de trabajos y viviendas en zonas cercanas a las principales sedes.
Como parte de los preparativos, La Habana instaló modernos semáforos y señales de tránsito y repara con premura parques, paradas de autobús, negocios, edificios y oficinas gubernamentales. "Estas y otras tareas y acciones constructivas tendrán un alcance duradero y sobre todo de beneficio social, " dijo un funcionario del gobierno en La Habana.