El ministro de las Fuerzas Armadas y segundo hombre en la jerarquía del gobierno de Cuba, Raúl Castro, presidió ayer en La Habana un acto público en repudio a la expulsión de cuatro diplomáticos cubanos de Estados Unidos, acusados por Washington de supuestas actividades de espionaje.
Varios oradores se sucedieron ante una tribuna erigida en una histórica plaza en La Habana Vieja, en la zona colonial y restaurada de la ciudad, para expresar su rechazo a la medida anunciada el miércoles pasado por portavoces del Departamento de Estado y elogiar el desempeño de sus diplomáticos.
El acto, con el cual se reanudaron tras cuatro semanas de interrupción las actividades de las llamadas "Tribunas Abiertas de la Revolución", que se efectúan cada sábado en diversas localidades de la isla, fue retransmitido por radio y televisión a todo el país, informaron los organizadores. Los diplomáticos deben abandonar EU antes del 11 de noviembre, según lo dispuesto por el Departamento de Estado.