Hacinados en una bodega, los centenares de migrantes cubanos que se encuentran varados en un puerto del Caribe colombiano esperan con temor una eventual deportación, como advirtió el Gobierno de Bogotá.
"Nos encontramos en este momento en la bodega con otros compañeros cubanos (a la espera de) qué decisión tomará Migración Colombia con nosotros. La decisión que ellos tomen no la vamos a acatar", aseguró Maikel Cardozo, un administrador de salud cubano de 35 años.
La noche del martes, el director de Migración Colombia, Christian Krüger, invitó a los migrantes cubanos a acercarse voluntariamente a la entidad para hacer efectivas sus deportaciones. En caso contrario, advirtió, se harán de forma obligatoria en compañía de la Fiscalía, la policía y la Defensoría del Pueblo.
La bodega a la que hizo referencia Cardozo está ubicada en el puerto de Turbo, allí están hacinados, unos 800 cubanos según cifras oficiales.
Televisoras locales han mostrado imágenes en las que se ve a la fuerza pública rodeando el sector donde se encuentra la bodega. De acuerdo con Krüger, Migración Colombia solicitó autorización para ingresar a la bodega y establecer cómo están las personas allí concentradas y así evitar eventuales problemas sanitarios y de seguridad.
"Nos están incitando a tomar la selva (por Panamá) y nos están incitando a que abandonemos la lucha, que es una visa humanitaria hacia los Estados Unidos. Nos están amedrentando, tienen policía, las calles cerradas, nos sobrevuelan con helicópteros, pero a pesar de todas esas cosas, estamos firmes", agregó.