La Policía japonesa detuvo a un hombre de 41 años que poseía 51 serpientes venenosas en su apartamento del centro de Tokio sin el permiso necesario.
Las autoridades encontraron las serpientes después de que Nobuzaku Kashiwagi se viera forzado a llamar a una ambulancia al ser mordido por una de sus serpientes, cuya picadura suele ser mortal, según la Policía de Tokio.