Así como en las Fortificaciones de Portobelo- San Lorenzo, el abandono y la falta de recursos ha estado presente por años, en el Casco Antiguo los monumentos tienen que luchar contra las inclemencias del tiempo y la falta de mantenimiento.
El Conjunto Monumental de Panamá Viejo está dividido por la polémica vía Cincuentenario. Y para ponerle más sal a la herida, los inversionistas han encontrado en sus áreas cercanas el punto clave para construir grandes edificios sin pensar en los daños que se pueden ocasionar a este patrimonio.
Estas y otras situaciones son las que pueden llevar a un sitio a perder la declaratoria de "Patrimonio Mundial". Pero la responsabilidad no sólo recae en las autoridades, pues es común escuchar a muchas personas decir que estos lugares "son viejas piedras que de nada sirven".
Con esa frase se demuestra lo poco que se puede querer y valorar nuestra herencia cultural. Hace un año, representantes de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y la Cultura (UNESCO) se reunieron con las autoridades panameñas para plantear su preocupación sobre la situación y preservación de sitios como el Casco Antiguo.
Para el director de Patrimonio Histórico, Domingo Varela, un país puede perder la declaratoria de patrimonio.
De acuerdo con Varela, los representantes del mencionado organismo sostienen que el control y mantenimiento de estos sitios es responsabilidad de los gobiernos, y cuando uno de estos patrimonios empieza a tener problemas de tipo social y estructural, se realizan inspecciones periódicas.
Miembros de la UNESCO realizaron una inspección reactiva por las múltiples quejas de los residentes del área sobre posibles desalojos, así como para conocer el plan "Revive el Casco 2004-2009", que desarrolla la Oficina del Casco Antiguo en busca de conservar este sitio histórico.
Tras la visita, el Casco Viejo fue calificado como "muy bajo" en cuanto a la ejecución de proyectos de recuperación de sus monumentos, porque el desarrollo de la población debe ir de acuerdo con el del sector.
A pesar de esto, Varela sostiene que en el Casco Antiguo se desarrollan proyectos que llevarán por años ha mantener la declaratoria de "Patrimonio Mundial", igual que en las Fortificaciones de Portobelo, mediante la presencia de un Patronato. Por ello, dijo, hasta ahora "no hay en nada por qué preocuparse"; sin embargo, añade que esto no quiere decir que se pueden descuidar las estructuras.
Para el ex director de Patrimonio Histórico, Carlos Fitzgerald, en Panamá no se ha dado ninguna situación que amerite que el Centro del Patrimonio Mundial o que el Comité del Patrimonio Mundial inicie el proceso de llamado de atención o de evaluación para una posible inclusión en la lista de Patrimonio Mundial en Peligro.
Afirmó que cuando se analizan todas las variables, el Casco Antiguo da saldos positivos y sus problemas son perfectamente manejables con los recursos disponibles.