El extremista islámico acusado de realizar los mortales atentados en centros nocturnos de Bali el año pasado alzó el puño y gritó "Dios es grande"" en el primer día de su juicio ayer. Los fiscales lo presentaron como un terrorista a sangre fría que quería declararle la guerra a Estados Unidos.
Imam Samudra, de 32 años, está acusado de planear los atentados terroristas del 12 de octubre, que dejaron 202 muertos, la mayor parte turistas extranjeros. Se sospecha que es una figura clave dentro del grupo Yemá Islamiya, vinculado con Al Qaeda y presuntamente responsable de los atentados.
Los fiscales presentaron a Samudra como el cerebro detrás de los atentados, los peores ocurridos desde los del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos.