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Cumbre de Argel concluye con espaldarazo al plan de paz árabe

Los líderes árabes cerraron su reunión con una declaración que no mencionó el retiro sirio.


LA XVII CUMBRE de la Liga Arabe fue clausurada ayer en Argel, al término de dos días de debates centrados en las reformas de la organización y la reactivación del plan de paz para Oriente Medio.
La Declaración final leída por el secretario general, el egipcio Amro Mussa, reitera los términos del plan de paz árabe presentado en marzo de 2002 en Beirut para poner término al conflicto entre palestinos e israelíes.
Los países árabes piden a Israel que acepte el principio de "la tierra por la paz" y se retire de todos los territorios ocupados en la guerra de 1967, incluidos los altos del Golán y la zona libanesa de las llamadas Granjas de Sebaa.
La Liga sostiene a Siria ante lo que califica de presiones por parte de EU, se felicita por las elecciones legislativas realizadas en Irak en enero pasado y requiere que este país mantenga su unidad territorial y su soberanía.
La cumbre apoya también la unidad de Sudán, expresa su inquietud por la situación en al región de Darfur y pide a la comunidad internacional que ayude a los refugiados.
La Declaración condena el terrorismo en todas sus formas, rechazando la amalgama entre éste y lo que se califica como el derecho legítimo de los pueblos a combatir la ocupación extranjera.
Los 22 países árabes acuerdan constituir un Parlamento formado por 88 diputados, con misión consultiva, la modificación del sistema de votación, actualmente por consenso, y la creación por primera vez de una "troika" presidencial y otra ministerial para el seguimiento de las decisiones de la cumbre.
Al clausurar la cumbre, el presidente argelino Abdelaziz Buteflika se felicitó por "el éxito" de la reunión, afirmando que la misma había "echado los cimientos de una reconciliación durable a escala del mundo árabe".
"Hemos dado un impulso a la dinámica de reconciliación entre árabes y al proceso de integración política y económica de la región", subrayó.
La cumbre árabe de Argel se llevó a cabo sin sorpresas ni grandes debates de fondo ya que los países árabes evitaron cuidadosamente los temas candentes con el fin de dar una impresión de unidad, estimaron los analistas políticos.
La resolución más importante adoptada en Argel concierne la reactivación del plan de paz árabe, que Israel rechazó "rápidamente", llevando al jefe de la diplomacia jordana, cuyo país lanzó la iniciativa de esa resolución, a expresar sus deseos de que el Estado hebreo revise su decisión.
De entrada la proposición jordana provocó protestas de parte de países como Siria y Yemen, que vieron en ella una tentativa de normalización con Israel sin que este país diese garantías a cambio.
Otro tema que fue cuidadosamente evitado fue la crisis sirio-libanesa y el llamamiento internacional a Siria para que aplique la resolución 1559 del Consejo de Seguridad de la ONU pidiendo su retirada del Líbano.
"Todos los países árabes estiman que Siria debe salir de Líbano, pero prefieren evitar decirlo para no entrar en conflicto directo con Damasco", señaló un analista político.
Irak, donde las negociaciones para formar un nuevo gobierno siguen en curso, sólo tuvo derecho a las "posiciones de apoyo clásicas que no quieren decir nada en la práctica", indicó un experto de ese país que asistió a la cumbre de Argel.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, dijo en la cumbre de naciones árabes que se requiere una investigación más profunda para descubrir al asesino del ex primer ministro libanés, tocando un tema delicado en una reunión que concluyó sin grandes acuerdos.
Después de que Annan habló, solicitando el retiro sirio del Líbano, el líder libio Moamar Kadafi subió al podio de la sesión de clausura de la cumbre e hizo una defensa improvisada de Damasco, cuyo gobierno se encuentra cada vez más aislado internacionalmente. Advirtió que es probable que los libaneses se hundan en la violencia si Siria retira a sus fuerzas como lo ha prometido.

  • La declaración final tampoco tocó a profundidad los crecientes llamados por la democracia en el mundo árabe.

  • En la cumbre del año pasado, los gobernantes dijeron que firmarían un compromiso para la realización de reformas democráticas, pero eso nunca ocurrió.

  • El plan de paz del 2002 ofrece a Israel paz y el establecimiento de relaciones diplomáticas con las naciones árabes.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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