La moribunda relación entre México y Cuba recibió ayer un soplo de vida con el acuerdo de restituir a sus respectivos embajadores, anunciado por el canciller cubano Felipe Pérez Roque.
"Los embajadores retornarán a sus puestos en las próximas semana y el canciller (Luis Ernesto) Derbez me ha mostrado su disposición a visitar La Habana en el marco de este esfuerzo para normalizar nuestras relaciones", señaló Pérez Roque. Derbez, calificó sólo como "positivo" el encuentro. Se limitó a repetir su disposición de hacer que las relaciones sean igual que antes del 2 de mayo.
Los líderes de América Latina, el Caribe y la Unión Europea celebran hoy una cumbre deslucida por ausencias en Guadalajara y con Cuba y Venezuela dispuestos a asumir el papel crítico.
El presidente argentino, Néstor Kirchner, el peruano Alejandro Toledo y el cubano Fidel Castro no acuden a la cumbre eurolatinoamericana. Tampoco los mejores aliados de George W. Bush: el británico Tony Blair y el italiano Silvio Berlusconi.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, y el canciller cubano, llegan dispuestos a presentar batalla ante una UE concentrada en su reciente ampliación y ante sus vecinos de la región, que llaman a la puerta de los europeos pidiendo libre comercio.
"Se levanta en el horizonte de América Latina, más allá de la Europa y del mundo, la necesidad de transformar este mundo, la necesidad de construir nuevos modelos económicos, nuevos modelos políticos", señaló Chávez durante una visita al santuario de la Virgen de Guadalupe.