La gripe A cumple hoy un año, desde que se convirtió en pandemia, con los temores sobre su peligrosidad ya despejados, pero arrastrando una polémica por el extendido fracaso de las campañas de vacunación y la eventual injerencia de los intereses comerciales en esta crisis sanitaria.
Coincidiendo con este primer aniversario, la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicó ayer un documento en el que, en su descargo, insiste en varias características que hacían temible a ese virus.
Menciona, entre otras, que la influenza A (H1N1) tiene una composición genética única que combina virus de la gripe porcina, aviar y humana; y que, durante su propagación, mostró patrones diferentes a los de epidemias de gripe estacional, como "altos niveles de infección durante el verano", en países del hemisferio norte.