Un cura católico fue detenido en una localidad cercana a Santiago de Chile, acusado de haber abusado de varias menores, a las que pagaba a cambio de sexo y con una de las cuales al parecer tuvo un hijo, informaron fuentes policiales y judiciales.
También fue detenida una mujer que, según las fuentes, es la pareja del párroco y se encargaba presuntamente de reclutar a las niñas, de entre 15 y 16 años.
Las personas detenidas el martes en la localidad de Melipilla, a 70 kilómetros al suroeste de Santiago, fueron identificadas como Ricardo Alberto Muñoz Quintero, de 54 años, y Pamela Ampuero, quienes deben comparecer ante un tribunal de Garantía de esa ciudad.
Según las fuentes, el cura pagaba entre $40 a $60 a las menores que llevaba a moteles utilizando un automóvil del Obispado de Melipilla.
Tras hacerse pública la noticia, el obispo de Melipilla, Enrique Troncoso, pidió perdón público ante la acusación de abuso sexual de menores contra el sacerdote Ricardo Muñoz Quintero.
“Queremos pedir perdón a Dios y a los hermanos y a la vez respetar al inculpado en sus derechos y en la espera de las pruebas de acusaciones y del juicio”, subrayó el prelado.
Troncoso aseguró que se enteró de la noticia “con estupor”, al tiempo que subrayó que “no hay en la institución eclesiástica antecedentes de denuncias o acusaciones formales en su contra”, por lo que “causan gran desconcierto”.
Aseguró que sin perjuicio de lo anterior y dada la gravedad de las situaciones que se han divulgado públicamente se abrirá una investigación conforme al ordenamiento jurídico particular de la Iglesia católica.
“En la audiencia, la Fiscalía presentará videos, imágenes y escuchas telefónicas como pruebas”, afirmó el fiscal Cristian Cáceres. Anticipó que el sacerdote imputado tiene al menos tres hijos.
Asimismo, sostuvo que en la comunidad eclesiástica no hay lugar para personas que abusen de menores y envió todo su afecto, en un momento de comprensible decepción, a las diversas parroquias donde trabajó Muñoz.
Hasta ahora, han sido identificadas dos presuntas víctimas, de las que el cura, de la parroquia Santa Teresa, de Melipilla, abusaba desde hace más de un año, pero prosiguen las diligencias para localizar a otras, dijo el fiscal del caso, Cristian Cáceres.
“El sacerdote tiene alrededor de tres hijos: la madre de dos de ellos sería la persona que le facilitaría a las menores (Pamela Ampuero), y otro hijo habría sido con una de las niñas”, dijo Cáceres, quien aseguró que en total las afectadas podrían ser cinco y que el cura habría “reconocido los ilícitos”.
Ello, tras serle incautado un ordenador personal en el había fotos de connotación sexual de las niñas identificadas.