En Tailandia, un perro de nombre “Tan” ha adoptado un pequeño mono, después que su madre murió por el disparo de un cazador, hecho que dejó a la cría en total abandono en el lugar hasta que “Tan” se le acercó y comenzó a cuidarlo.
Estos dos animales se han hecho tan amigos, que “Tan” lleva junto a él al pequeño monito donde se traslade y además comparte con este su comida.
El mono macaco de tres meses y el can juegan en el templo budista de Tung Luang, en la provincia de Chiang Mai.