La Custodia Franciscana de Tierra Santa hizo un llamamiento a todas las fuerzas presentes en la zona para que las Navidades en Belén, ciudad ocupada por las tropas israelíes, puedan celebrarse en un clima de libertad", en un comunicado difundido ayer.
Los franciscanos, que comparten la Custodia de los Santos Lugares junto a los griegos ortodoxos y armenios, aseguran que "es nuestro deber sagrado llevar a cabo los preceptos religiosos en cualquier circunstancia, como hicimos en la Festividad de Santa Catalina el 22 de noviembre de este año", cuando Belén se encontraba bajo toque de queda impuesto por el Ejército de Israel. Por su parte, Israel respetará la libertad de culto en Belén, pero sus tropas permanecerán en la ciudad.