Unos 13 mil funcionarios de la Gendarmería chilena (guardia de prisiones) iniciaron ayer un paro nacional indefinido en todo el país, en protesta por una serie de demandas del sector que no han sido satisfechas por el Gobierno.
Entre las demandas solicitadas por los gendarmes se encuentran mejorar las actuales condiciones laborales, una ley que entregue un reajuste extraordinario similar al que recibió la Policía militar y la Policía de Investigaciones en marzo pasado.